Comprar un auto seminuevo puede representar un ahorro, pero también implica riesgos cuando la operación se realiza en sitios informales o sin verificar la documentación. Entre los fraudes más comunes se encuentran el uso de facturas apócrifas, la alteración del kilometraje y la modificación o eliminación del Número de Identificación Vehicular (NIV).
Facturas apócrifas: el principal riesgo
De acuerdo con especialistas del mercado de autos seminuevos, una de las prácticas más frecuentes consiste en fabricar documentos para aparentar la propiedad legal del vehículo. Una factura falsa puede ocultar que el automóvil fue robado, afectar su valor comercial o impedir que el comprador compruebe quién es el propietario legítimo.
Antes de concretar la compra, es necesario revisar que la factura incluya folio fiscal y código QR del Servicio de Administración Tributaria. También se deben comparar los datos del comprobante, como el monto, la fecha de timbrado, los nombres, el RFC de quien la emitió y la información del comprador.
- Verifica la factura en el portal del SAT con el folio fiscal y los RFC correspondientes.
- Confirma que los datos fiscales coincidan con la operación y con la identidad del vendedor.
- Revisa los logotipos, sellos, firmas y marcas de agua de la agencia o distribuidor.
- Solicita la documentación original y conserva copias de los documentos entregados durante la operación.
Kilometraje alterado
Otra modalidad consiste en modificar el registro del odómetro para hacer que el vehículo parezca menos usado y justificar un precio más alto. La alteración puede detectarse mediante un escáner que revise los distintos módulos electrónicos del automóvil, además de una inspección física.
El desgaste de los pedales, el volante, los asientos, las llantas y la palanca de velocidades debe ser congruente con el kilometraje mostrado en el tablero. Si existen diferencias importantes, conviene solicitar una revisión mecánica antes de realizar cualquier pago.
Números de serie modificados
El tercer fraude señalado es la alteración o eliminación del número de serie. En México, el NIV está compuesto por 17 caracteres y funciona como un identificador único del vehículo, por lo que permite consultar su historial y revisar si cuenta con reporte de robo.
El número debe coincidir en el vehículo, la factura, la tarjeta de circulación y los registros correspondientes. Cualquier señal de remarcado, desgaste irregular, modificación o inconsistencia debe considerarse una alerta y motivo suficiente para detener la operación hasta aclarar el origen de la unidad.
Medidas para reducir el riesgo de fraude
Además de revisar la documentación, es recomendable consultar el historial legal del automóvil en el Registro Público Vehicular y confirmar que no tenga reporte de robo o adeudos pendientes. También se debe verificar la identidad del vendedor y evitar transferencias o depósitos anticipados antes de conocer el estado físico y legal del vehículo.
- Inspecciona el vehículo con un mecánico o técnico independiente.
- Compara el NIV físico con el que aparece en todos los documentos.
- Verifica la factura y los datos fiscales antes de firmar o pagar.
- Realiza la operación en un lugar público y con vigilancia, nunca en un domicilio particular.
- Formaliza la compraventa mediante un contrato que incluya los datos del vehículo, del comprador y del vendedor.
- Entrega el pago únicamente cuando la documentación y la situación legal de la unidad hayan sido comprobadas.
Comprar en una plataforma verificada, una agencia o un distribuidor reconocido puede disminuir la exposición a documentos falsos y operaciones irregulares. El precio bajo no debe ser el único criterio: la autenticidad de la factura, el historial del automóvil y la seguridad de la transacción también son indispensables.
