El 22 de junio de 2026 la familia que cuida al Pato Merlín acudió a las oficinas del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para iniciar el trámite de registro del nombre y la imagen del ave como marca comercial.
El registro busca proteger la imagen del animal tras su viralización durante el Mundial 2026 y evitar que terceros la exploten comercialmente sin autorización. La propietaria dijo que, tras el trámite, decidirá con quién celebrar acuerdos comerciales y descartó ceder derechos de forma indiscriminada.
En días previos se detectaron solicitudes presentadas por terceros; en uno de los expedientes figura una solicitud ingresada el 17 de junio por una persona con domicilio en Yucatán que pedía la concesión de la marca para usos comerciales y publicitarios. Ante la controversia, el IMPI informó que ha recibido varias solicitudes relacionadas con el nombre y que los expedientes se encuentran en etapa de análisis técnico.
El proceso de registro ante el IMPI puede tardar varios meses y, según tarifas vigentes, el costo aproximado por clase es de alrededor de 3,126.40 pesos. La autoridad emitirá la resolución correspondiente una vez concluidos los análisis y notificaciones previstas en la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.
Mientras tanto, la popularidad del Pato Merlín ya generó mercancía informal en el Centro Histórico y atención pública tras su aparición en eventos oficiales. La familia continúa con el trámite para formalizar la protección legal de su imagen y evitar usos no autorizados.

