Familiares de siete mexicanos que participan en la Flotilla Global Sumud solicitaron el 7 de mayo de 2026 a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo una audiencia urgente y la intervención directa del gobierno mexicano, al advertir de una “amenaza inminente” a la integridad física y psicológica de los connacionales por la salida prevista de la expedición desde aguas territoriales de Grecia el 8 de mayo de 2026.
En una carta pública, los firmantes señalaron que, pese a cuatro reuniones con funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), no han logrado avances significativos, por lo que pidieron acciones diplomáticas y consulares más claras y activas. Entre sus demandas figuran exhortar a los Estados costeros —en particular al gobierno de Grecia— a garantizar el libre tránsito de la misión humanitaria y emitir posicionamientos públicos que reconozcan el carácter humanitario de la flotilla.
Además, solicitaron el establecimiento de mecanismos de respuesta diplomática y consular frente a detenciones o agresiones, así como la activación de instrumentos jurídicos internacionales para salvaguardar los derechos de los tripulantes. Los familiares exigieron también acciones concretas del gobierno mexicano que contribuyan al “cese del genocidio en Palestina”, según el texto difundido por voceros de la delegación mexicana.
La SRE ha mantenido contacto con los connacionales y con sus familiares para dar seguimiento a la situación. El 5 de mayo de 2026, la Cancillería informó del regreso a México de una tripulante interceptada por las autoridades en una acción previa; el resto de los mexicanos que no fueron detenidos se reportaron, hasta entonces, en buen estado.
La Flotilla Global Sumud zarpó desde puertos como Barcelona a mediados de abril con el objetivo de llevar ayuda humanitaria a Gaza; la iniciativa ha enfrentado interceptaciones y tensiones diplomáticas en etapas anteriores del viaje, motivo por el cual familiares y colectivos han pedido mayor protección y acompañamiento por parte del Estado mexicano.

