Familiares y amigos de las 32 personas que murieron en la explosión de una pipa de gas LP regresaron este jueves 10 de septiembre al Puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, para colocar flores, veladoras y lonas en el memorial instalado en su memoria.
La visita ocurrió un año después de la tragedia registrada el 10 de septiembre de 2025, cuando la volcadura y posterior explosión de la unidad provocó la muerte de decenas de personas y dejó sobrevivientes con lesiones físicas y secuelas emocionales.
Desde temprano, familias y personas cercanas a las víctimas llegaron al área verde ubicada en la curva que conecta con la avenida Ignacio Zaragoza. En el sitio permanecen fotografías, cruces, flores y otros objetos colocados para mantener viva la memoria de quienes no regresaron a casa.
Entre los asistentes estuvo Janet, una estudiante que llevó pétalos para colocarlos frente a la fotografía de Eduardo, profesor de la escuela número 53 Adolfo López Mateos, en Iztapalapa. La joven recordó al docente como una persona alegre y cumplió la promesa de regresar para honrarlo.
Durante las primeras horas de la jornada, trabajadores de Parques y Jardines de la alcaldía podaron la hierba del área mientras las familias organizaban el memorial. Sin embargo, habitantes y familiares señalaron que el lugar aún requiere mayor atención y un espacio permanente para recordar a las víctimas.
A unos metros, el tránsito y la actividad cotidiana continuaron en el paradero de Los Reyes. El movimiento diario contrasta con el recuerdo de aquella tarde, cuando el fuego alcanzó vehículos y personas que se encontraban en la zona.
A un año de la explosión, el regreso de las familias al Puente de La Concordia representa una jornada de memoria y duelo, pero también una exigencia para que las autoridades atiendan a sobrevivientes y eviten que una tragedia similar vuelva a ocurrir.
