Decenas de familias marroquíes se concentran en Castillejos, también conocida como Fnideq, frente a la frontera con Ceuta, para buscar a sus seres queridos después del intento masivo de entrada ocurrido en los últimos días. El episodio dejó al menos 72 personas muertas y un número indeterminado de desaparecidos, según los balances conocidos hasta el domingo 2 de agosto de 2026.
Los familiares llegan desde ciudades como Tánger, Fez y Casablanca con fotografías y datos de jóvenes que no han regresado a casa. Algunos recorren hospitales y centros de atención en busca de información, mientras continúan las labores de rescate en la zona marítima entre Marruecos y la ciudad autónoma española.
Rumores sobre la apertura de la frontera
La movilización comenzó después de que circularan mensajes en redes sociales sobre una supuesta apertura de la frontera de Ceuta. Decenas de miles de personas se dirigieron hacia la zona y algunas intentaron llegar a nado, una travesía que provocó escenas de pánico y numerosos rescates.
Zahra, nombre utilizado para proteger la identidad de una de las familiares, busca a su hermano Abjanib, de 23 años. Ibrahim también espera noticias de su hijo de 17 años, quien salió de Fez con poco dinero y sin que su familia haya podido confirmar si fue detenido, trasladado a un hospital o quedó entre las víctimas.
Algunos jóvenes que regresaron a Castillejos presentaban heridas en brazos, piernas y otras partes del cuerpo. Ayoub relató que se lanzó al mar después de creer que podía cruzar hacia España y afirmó que fue devuelto a la frontera tras permanecer en Ceuta.
Entre quienes intentaron la travesía también había personas de origen sudanés que residían en Marruecos. Jalil, trabajador de la construcción en Casablanca, contó que viajó con siete amigos y regresó lesionado, mientras que Hassan explicó que cruzó con su hijo y volvió tras considerar que no había condiciones de estabilidad.
Las familias continúan esperando respuestas mientras las patrullas de rescate recorren el litoral. Aunque Castillejos ha comenzado a recuperar su actividad cotidiana, la búsqueda de desaparecidos mantiene abierta una crisis humanitaria cuyo saldo definitivo todavía no ha sido establecido.
