Familias nepalíes comenzaron a realizar funerales simbólicos para despedir a sus seres queridos desaparecidos tras el deslave y la riada que golpearon el 26 de agosto la región del Himalaya fronteriza con China. Las ceremonias buscan liberar las almas de quienes no han sido localizados, mientras los equipos de rescate continúan trabajando entre lodo, rocas y escombros.
El desastre fue provocado por el colapso de una masa de hielo y roca que generó una súbita ola de agua helada y materiales que arrasó aldeas, caminos e infraestructura en ambos lados de la frontera. En Nepal, el balance actualizado señala mil 204 personas fallecidas y cuatro mil 216 desaparecidas; en el Tíbet chino se reportan 16 muertos y 546 personas no localizadas.
Ritos funerarios ante la falta de cuerpos
Después de varios días de búsqueda en refugios y morgues, algunas familias comenzaron a asumir que sus parientes no serán encontrados con vida. En los rituales hindúes se han quemado efigies de paja como una forma de despedida y de acompañar simbólicamente a los desaparecidos.
La tragedia alcanzó a personas que viajaban hacia China, turistas que realizaban actividades de senderismo y peregrinos que se dirigían a sitios sagrados del Himalaya. Entre los desaparecidos hay más de 800 extranjeros procedentes de más de 30 países.
Continúa la búsqueda en túneles y zonas aisladas
Los socorristas mantienen la búsqueda en distintos puntos de la región, incluidos túneles de centrales hidroeléctricas que quedaron bloqueados por el lodo. Hasta ahora, en esos espacios se han recuperado cuerpos, pero las autoridades todavía mantienen la esperanza de encontrar sobrevivientes.
Las labores enfrentan dificultades por el terreno montañoso, las vías dañadas y la acumulación de sedimentos. Además, las morgues se han visto rebasadas, por lo que las autoridades han iniciado entierros de cuerpos no identificados después de realizar pruebas de ADN.
Una tragedia vinculada a los riesgos del Himalaya
El primer ministro nepalí Balendra Shah calificó la catástrofe como un golpe fulminante para el país y advirtió que los riesgos en la región del Himalaya aumentan junto con el cambio climático. Nepal contribuye poco a las emisiones globales, pero se encuentra entre los países más expuestos a sus consecuencias.
El calentamiento de la cordillera acelera el derretimiento de los glaciares y puede desestabilizar masas de hielo y laderas de alta montaña. Estos glaciares también son una fuente de agua esencial para millones de personas en Nepal, China y otros países del sur y sureste de Asia.
Mientras continúan los rescates y la identificación de cuerpos, las familias enfrentan la incertidumbre de no contar con restos para despedir a sus seres queridos. Los funerales simbólicos representan, para muchas de ellas, el primer paso para afrontar una tragedia que todavía mantiene a miles de personas desaparecidas.
