La Fiscalía General de la República (FGR) informó la apertura de dos carpetas de investigación por la supuesta intervención de agentes de Estados Unidos en un operativo realizado en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, donde el 19 de abril se registró un accidente que dejó personas fallecidas.
El caso puso en tensión la relación entre autoridades estatales y federales: la gobernadora de Chihuahua fue convocada al Senado para explicar las circunstancias del operativo y, en días recientes, el fiscal estatal presentó su renuncia. Las investigaciones federales buscan establecer si hubo violaciones al marco jurídico nacional y si hubo participación no autorizada de extranjeros en actividades operativas.
La noche del 19 de abril, un convoy que regresaba de una acción contra laboratorios clandestinos sufrió un accidente en la zona serrana; entre las víctimas se cuentan personas que formaban parte de la Agencia Estatal de Investigación y dos ciudadanos estadounidenses que, según reportes, participaban en labores relacionadas con la operación.
El Gabinete de Seguridad federal señaló que los ciudadanos extranjeros no contaban con acreditación para realizar actividades operativas dentro del país, lo que motivó el inicio de las indagatorias por parte de la FGR. Hasta ahora las autoridades mantienen abiertas las pesquisas y han pedido mayores precisiones a las autoridades estatales.
La polémica también ha generado un llamado a transparencia: el Senado anunció la realización de una reunión de trabajo para revisar las actas, autorizaciones y documentación que expliquen el papel de las distintas instituciones en el operativo. Mientras tanto, la investigación continúa y las autoridades federales y estatales han señalado que brindarán información conforme avancen las indagatorias.

