La Fiscalía General de la República (FGR) determinó que la solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no contiene elementos que acrediten la urgencia de la medida.
Durante la conferencia matutina, la consejera jurídica de la Presidencia explicó que, tras la evaluación de la FGR, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) deberá solicitar al país requirente información adicional y pruebas que sustenten la premura para detener al gobernador y a otros nueve funcionarios señalados.
En términos generales, la detención provisional con fines de extradición exige que el país reclamante acredite riesgo de sustracción u obstáculos al proceso; al no presentarse esos elementos, la FGR consideró que la petición no está debidamente fundamentada.
En caso de que las autoridades estadounidenses aporten pruebas que demuestren la urgencia, la FGR podrá presentar el expediente ante un juez de control para valorar medidas cautelares y, si procede, dar inicio al proceso de entrega en el plazo establecido por la ley.
El caso ha tenido repercusión política y jurídica, y las autoridades mexicanas han dicho que seguirán el debido proceso legal para determinar la procedencia de cualquier solicitud de detención o extradición.

