El 4 de marzo de 2026 se celebró el Foro Nacional “Más allá de las pantallas: Impacto de las Tecnologías Digitales en la Educación y en la Salud Mental”, encabezado por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, con la participación de académicos, autoridades e instancias internacionales para discutir la regulación del uso de redes sociales entre menores y sus efectos en el aprendizaje y la salud mental.
Durante la inauguración se anunciaron mesas de diálogo por niveles educativos y se contó con la presencia de representantes como Paola Cicero Arenas (UNESCO en México), el académico Jonathan Haidt, María Elena Medina-Mora (UNAM) y Cimenna Chao (Universidad Iberoamericana), entre otros especialistas convocados para aportar evidencia y propuestas.
Los organizadores señalaron la necesidad de evaluar medidas que vayan desde límites en el uso de dispositivos en las aulas hasta estrategias integrales de educación digital dirigidas a familias y docentes, con el fin de mitigar problemas asociados al uso indiscriminado de redes sociales.
En el debate se presentó evidencia estadística utilizada en la discusión pública: reportes vinculados al INEGI muestran que los jóvenes registran un alto tiempo de conexión —con promedios citados de hasta 5.7 horas diarias en el grupo de 18 a 24 años— y estudios nacionales sobre ciberacoso indican que aproximadamente una quinta parte de las personas de 12 a 19 años usuarias de internet han experimentado alguna forma de agresión en línea.
También se recordó que el Instituto Federal de Telecomunicaciones ha documentado un aumento en el uso de redes sociales entre niñas y niños en los últimos años y ha identificado a plataformas como TikTok, YouTube y aplicaciones de mensajería entre las más utilizadas, lo que alimenta la discusión sobre límites de edad y condiciones de acceso como parte de una respuesta integral.
En el plano subnacional ya existen iniciativas regulatorias: el documento legislativo cita acuerdos estatales dirigidos a restringir el uso de teléfonos durante el horario escolar —como los lineamientos publicados por Querétaro en febrero de 2025 y un protocolo estatal en Guerrero de octubre de 2025—, que fueron mencionados como antecedentes para discutir medidas con alcance nacional.
Legisladores y especialistas coincidieron en la necesidad de combinar regulación con programas de educación digital y acompañamiento familiar, y alertaron sobre el riesgo de que medidas aisladas sin mecanismos de cumplimiento y formación resulten insuficientes para proteger el desarrollo y el bienestar de las infancias.

