La Fiscalía de París abrió el sábado 7 de noviembre de 2026 una investigación sobre falsas alertas de bomba dirigidas a aviones que sobrevolaban territorio francés. Las pesquisas buscan identificar a quienes enviaron los correos y establecer si existe algún vínculo con potencias extranjeras.
La posible participación de actores extranjeros forma parte de las líneas de investigación; hasta ahora, no se ha establecido públicamente una conexión de ese tipo. La indagatoria se centra también en localizar a los responsables de difundir los mensajes que presentaban como real una amenaza de destrucción.
Las alertas se produjeron en medio de una serie de amenazas que afectaron vuelos comerciales en Europa durante la semana. Algunos aviones fueron desviados, escoltados, evacuados o revisados; de acuerdo con la información disponible, las inspecciones no encontraron bombas.
La investigación francesa busca esclarecer quiénes enviaron los avisos y si hubo participación externa. La apertura de las pesquisas no implica que las autoridades hayan atribuido las amenazas a un grupo o a un gobierno.
