Elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal se desplegaron en la comunidad de El Durazno, municipio de Tamazula, y convinieron con maestros y familias que se preparaban a abandonar la zona a permanecer en sus hogares. El despliegue y las reuniones ocurrieron la mañana del 14 de mayo de 2026.
Las autoridades ofrecieron garantías de seguridad y anunciaron que reactivarán el cuartel que albergaba a un destacamento militar —abandonado desde hace más de tres años— con la intención de mantener presencia permanente en la sierra y proteger los accesos a la comunidad.
El éxodo se había iniciado en días recientes: docentes y pobladores comenzaron a preparar sus vehículos y pertenencias ante incidentes de violencia en la región. Habitantes reportaron, en distintos momentos, ataques y daños a infraestructura local que aumentaron la inquietud entre la población.
La Secretaría de Seguridad Pública de Durango informó que los cuerpos de seguridad mantendrán presencia directa en El Durazno y en las vías de acceso mientras sostienen reuniones con vecinos para coordinar acciones de protección y servicios básicos.
Las autoridades estatales y federales aseguraron que continuarán el monitoreo de la zona y que las medidas anunciadas buscan contener el desplazamiento forzado y garantizar el regreso a la normalidad en las comunidades afectadas.

