Entre el 13 y 14 de mayo de 2026, un operativo conjunto del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal se desplegó en la comunidad serrana de El Durazno, municipio de Tamazula, Durango, y convenció a maestros y familias que planeaban abandonar el lugar a permanecer en la localidad mediante el ofrecimiento de vigilancia permanente y restablecimiento de servicios.
La salida de población había iniciado a principios de mayo tras varios días de enfrentamientos y actos de violencia que complicaron el acceso a insumos básicos y la operación de servicios comunitarios. El 9 de mayo de 2026, autoridades reportaron un ataque a un convoy que trasladaba a desplazados, lo que aumentó el temor entre habitantes y trabajadores.
Las corporaciones de seguridad informaron que, tras su arribo, se realizaron reuniones con habitantes para coordinar vigilancia y garantizar la normalización de actividades comerciales y del abasto. También se anunció la reactivación de servicios bancarios y de salud, así como acciones para facilitar el retorno voluntario de quienes se habían desplazado a otras entidades.
Autoridades estatales indicaron que cerca de 100 personas provenientes de El Durazno arribaron a localidades de Chihuahua y que se activaron mecanismos de atención para desplazados. En tanto, las clases en la comunidad quedaron suspendidas hasta el lunes 18 de mayo de 2026 para priorizar la seguridad y la revisión de condiciones para el regreso de docentes.
El operativo se mantiene activo en la región serrana y las fuerzas de los tres órdenes de gobierno señalaron que seguirán desplegadas en caminos de acceso y puntos clave hasta evaluar condiciones de seguridad a mediano plazo.

