El líder opositor israelí Gadi Eisenkot afirmó el 27 de octubre de 2026 que hará “todo lo posible” para formar un gobierno sin Benjamin Netanyahu, después de unas elecciones cuyos sondeos a pie de urna colocaron al Likud como primera fuerza, pero sin una mayoría suficiente para formar gobierno.
Eisenkot sostuvo que los votantes se pronunciaron contra la continuidad de Netanyahu como primer ministro y llamó a construir un gobierno que represente por igual a todos los ciudadanos de Israel. También consideró que sería un error convocar nuevamente a elecciones después de una jornada con una participación elevada.
Un escenario sin mayoría clara
El escrutinio avanzaba lentamente durante la noche electoral, cuando solo se habían contabilizado los resultados de 128 de más de 12 mil colegios. Los sondeos preliminares daban al partido de Netanyahu una ventaja en el número de escaños, aunque no los suficientes para que su bloque alcanzara la mayoría parlamentaria.
El bloque encabezado por Eisenkot tampoco tendría por sí solo los votos necesarios para gobernar. Su posible llegada al poder dependería de acuerdos con otros partidos de oposición y, eventualmente, del respaldo de formaciones árabes, una posibilidad que el dirigente no descartó de manera explícita.
Críticas directas a Netanyahu
Durante su discurso ante simpatizantes de su partido, Eisenkot pidió a Netanyahu aceptar lo que calificó como una moción de censura popular y retirarse de la vida política. El dirigente opositor también advirtió al primer ministro que no utilizara la seguridad de Israel con fines políticos.
Eisenkot, general retirado y exjefe del Ejército israelí, afirmó que Netanyahu sería un primer ministro de transición sin mandato ni confianza ciudadana. Además, pidió a los responsables de seguridad mantenerse firmes ante cualquier intento de presionarlos y aseguró que contaban con su respaldo.
Las prioridades del bloque opositor
El líder del partido Yashar! dijo que millones de israelíes están cansados de la división política, la incitación y los fracasos del gobierno. Según su planteamiento, el siguiente paso debe ser la formación de un gobierno sionista con una agenda distinta a la de Netanyahu.
Entre las prioridades mencionadas por Eisenkot se encuentran una ley para incorporar a los judíos ultraortodoxos al servicio militar obligatorio y el compromiso de desmantelar al grupo islamista palestino Hamas. La conformación del próximo gobierno dependerá ahora de los resultados oficiales y de las negociaciones entre los partidos.
