Autoridades y actores del sector acordaron una reapertura gradual de cruces para la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos, con operaciones iniciales previstas para fines de agosto y pasos fronterizos seleccionados habilitados de forma escalonada.
Durante los 14 meses del cierre por la detección y control del gusano barrenador del ganado, casi 1.974 millones de cabezas dejaron de exportarse, lo que implicó una pérdida estimada de 592 millones de dólares para los exportadores.
Impacto en precios y mercado interno
Al no poder exportar, parte del ganado se vendió en el mercado nacional a precios menores, lo que redujo el valor por cabeza y presionó los márgenes de los productores y engordadores.
La restricción también tuvo efectos en la cadena de Estados Unidos: menor llegada de animales a corrales de engorda y una reducción en la producción de carne en canal que, en conjunto, elevó precios minoristas en ese mercado.
Medidas sanitarias y logística de la reapertura
La reapertura incluirá protocolos de vigilancia, trazabilidad e inspección sanitaria. También se aceleró la producción de moscas estériles como parte de la estrategia de contención y erradicación de la plaga.
Los cruces habilitados y el ritmo de las exportaciones dependerán de la evaluación técnica y del comportamiento epidemiológico; la gradualidad busca preservar regiones libres de la plaga y garantizar el comercio seguro.
Consecuencias y expectativas
La reanudación de las ventas al mercado estadounidense podría ayudar a recuperar ingresos para los productores y reducir la presión en el mercado doméstico, aunque la recuperación dependerá de la coordinación entre autoridades y el cumplimiento riguroso de medidas sanitarias.
La información se basa en los datos y análisis disponibles al cierre del día; la situación puede actualizarse conforme avancen las gestiones bilaterales y las evaluaciones sanitarias.
