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Gillian Anderson explora el deseo femenino en el terror con “Campamento Miasma”

Gillian Anderson considera que Hollywood apenas comienza a transformar la manera en que representa el deseo femenino. La actriz lleva esa reflexión a “Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma”, la nueva película de Jane Schoenbrun que protagoniza junto a Hannah Einbinder y que combina el terror slasher con una exploración sobre el placer, la intimidad y la identidad.

La historia sigue a Kris, una joven cineasta interpretada por Einbinder, quien recibe la encomienda de revivir una exitosa saga de terror. Para conocer el origen de la franquicia, se acerca a Billy Preston, la protagonista de la película original, encarnada por Anderson, quien desapareció después de aquella producción.

A medida que ambas mujeres conviven en el antiguo campamento donde se filmó la cinta, la trama deja de centrarse únicamente en el asesino enmascarado. El relato se convierte en una reflexión sobre el deseo, la vulnerabilidad, la identidad y la manera en que las películas influyen en la forma de entender el sexo y el propio cuerpo.

Una conversación que también forma parte de su carrera

Anderson ha interpretado personajes que desafiaron estereotipos, desde la agente Dana Scully en “The X-Files” hasta Jean Milburn, la terapeuta sexual de “Sex Education”. En años recientes, además, ha abordado públicamente el deseo femenino a través de dos libros dedicados a la sexualidad, una experiencia que modificó su manera de conversar sobre estos temas.

La actriz explicó que trabajar en la película le recordó experiencias de su adolescencia, una etapa marcada por la torpeza, la vergüenza y situaciones que no habría querido vivir. Para Anderson, la cinta ofrece una mirada distinta al placer y la intimidad, en contraste con historias de terror que tradicionalmente castigaban la sexualidad de sus protagonistas.

“El tema se ha vuelto mucho más visible en los últimos años. En los 90 y los 2000 esa conversación simplemente no existía”, señaló Anderson al referirse a la evolución de las representaciones sobre el deseo femenino en el cine. También consideró que durante mucho tiempo hubo demasiadas reglas sobre lo que podía mostrarse o discutirse.

Hannah Einbinder encontró un vínculo personal con su personaje

Para Einbinder, interpretar a Kris implicó cuestionar su propia relación con la intimidad. Las conversaciones que sostuvo con Schoenbrun sobre vulnerabilidad, deseo y ansiedad le permitieron experimentar un proceso paralelo al de su personaje.

“Fue increíblemente liberador. Sentí que estaba viviendo una experiencia paralela a la de mi personaje, especialmente gracias a las conversaciones profundas, íntimas y vulnerables que tuve con Jane”, expresó la actriz.

La película es dirigida y escrita por Jane Schoenbrun, cineasta conocida por explorar la identidad, el cuerpo y la percepción de la realidad desde el cine de género. La producción está a cargo de Plan B Entertainment y cuenta con distribución de Mubi.

“Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma” tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Cannes, donde inauguró la sección Un Certain Regard y recibió la Queer Palm. Con esta propuesta, el terror funciona como punto de partida para hablar de deseo, memoria y las huellas que dejan las imágenes en quienes las miran.