A mediados de mayo de 2026, Julia Gutiérrez, Adirem Tejada, Dalia Alcocer y Kimberly Salazar difundieron un video en redes sociales en el que denunciaron presuntas conductas de maltrato psicológico, humillaciones y presión constante en su entorno de entrenamiento.
Las deportistas afirmaron que las situaciones denunciadas afectan su salud mental y expresaron temor a represalias que podrían poner en riesgo su permanencia en el proceso de alto rendimiento.
Blajaith Aguilar publicó un mensaje en sus redes sociales en el que anunció que, de forma temporal, se separa de sus actividades relacionadas con el conjunto nacional. Aguilar defendió su trayectoria profesional y dijo confiar en la rectitud de su actuar, pero consideró que lo más responsable es permitir que las atletas continúen con su preparación.
Las atletas indicaron que habían iniciado un proceso legal y que darán seguimiento por las vías correspondientes. Por su parte, diversas autoridades y federaciones vinculadas al deporte han recibido la noticia; el estado de las investigaciones y las posibles medidas que se tomen aún están por definirse.
La situación ha abierto un debate sobre las condiciones de trabajo en el alto rendimiento y sobre los mecanismos de protección y denuncia para atletas jóvenes. Las atletas pidieron que su caso sirva para proteger a futuras generaciones y animar a otras deportistas a reportar abusos sin temor.

