Cuatro integrantes del conjunto nacional de gimnasia rítmica presentaron una denuncia por presunta violencia física y psicológica ante la Fiscalía especializada correspondiente y, a mediados de mayo de 2026, hicieron pública su acusación mediante redes y conferencias de prensa.
En respuesta a las señalamientos, la entrenadora del equipo decidió separarse temporalmente de sus funciones para permitir que las atletas continúen con su preparación y mientras avanza el proceso de investigación.
Las deportistas han señalado que buscan visibilizar años de presuntos malos tratos y aseguraron que darán seguimiento legal a las averiguaciones. Por su parte, la entrenadora negó categóricamente las acusaciones y ha cuestionado el acceso a expedientes y el manejo institucional del caso.
Los hechos se conocieron a pocas semanas de competencias internacionales importantes, lo que plantea dudas sobre la preparación y el relevo técnico del conjunto en el corto plazo.
El caso permanece en investigación por las autoridades competentes y las instancias deportivas han señalado que se adoptarán medidas para proteger a las atletas y esclarecer los hechos.

