El gobierno federal mantiene conversaciones con Vulcan Materials, la empresa vinculada a la cantera conocida como Calica, para buscar un acuerdo sobre la operación de la mina y la terminal marítima en Playa del Carmen tras la declaratoria del predio como Área Natural Protegida.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que no hubo expropiación y que la medida de protección se emitió ante el daño ambiental causado por la sobreexplotación; asimismo informó que el gobierno ha sostenido pláticas con la empresa para encontrar soluciones que garanticen la protección ambiental y certeza jurídica.
La declaratoria de la zona como Área Natural Protegida se publicó en 2024, medida que prohíbe la exploración y explotación de minerales en el polígono señalado, lo que impide la continuación de las actividades extractivas en los terrenos incluidos en la reserva.
La empresa subsidiaria ha recurrido a instancias judiciales y a mecanismos de arbitraje internacional para impugnar las restricciones, y el gobierno ha planteado como alternativa llegar a un acuerdo que evite controversias y preserve el ambiente.
Fuentes oficiales indican que las pláticas incluyen aspectos sobre la operación del puerto y posibles opciones legales o administrativas para resolver la controversia sin afectar gravemente los ecosistemas de la región.
Como antecedente, la disputa entre el Estado y la empresa incluye clausuras y demandas judiciales que se han tramitado en diversas instancias; las autoridades federales han reiterado su disposición al diálogo mientras se preserva el marco legal y ambiental vigente.

