El gobierno federal convocó a cinco mesas de diálogo entre el 17 y el 22 de julio para atender las preocupaciones de comunidades indígenas, pescadores y otros sectores sobre la planta de amoniaco que Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) construye en la bahía de Ohuira, Sinaloa.
Mauricio Rodríguez Alonso, comisionado del gobierno federal para el caso, informó que las mesas se realizarán con la participación de representantes de las comunidades organizadas en el colectivo ¡Aquí No!, personal de GPO, académicos, especialistas y funcionarios de distintas dependencias. Según el anuncio oficial, los trabajos se harán sin que ello implique levantar el plantón que pobladores mantienen desde hace semanas a las afueras de las instalaciones.
Las mesas tienen temas específicos: la primera sesión abordará comunidades indígenas y vigilancia ambiental; otras jornadas se dedicarán al desarrollo de proyectos productivos para la región y al análisis de beneficios para la producción agrícola, entre otros asuntos.
Las comunidades opositoras denuncian que el megaproyecto, ubicado en un predio de más de 200 hectáreas en la bahía, podría generar daños irreparables al humedal —incluidos manglares y la pesca local— y afectar la biodiversidad marina. Autoridades federales han dicho que se integrará un grupo multidisciplinario para revisar las inquietudes y evidencias técnicas.
La protesta contra la planta ha incluido marchas, bloqueos intermitentes y un plantón permanente en el acceso a la obra. En las últimas semanas, representantes de Semarnat se reunieron con pobladores y se comprometieron a dar continuidad al diálogo; el anuncio de las cinco mesas busca dar un seguimiento institucional a esas negociaciones.
El calendario de mesas y la lista de participantes fueron difundidos por autoridades locales y medios, que informaron que el objetivo es escuchar, revisar propuestas y acordar medidas para proteger el entorno y el bienestar de las comunidades afectadas.

