El Gobierno de Jalisco justificó la decisión de no desplegar policías durante la segunda marcha para exigir agua limpia en Guadalajara, realizada el domingo 18 de octubre de 2026, pese a los daños registrados en edificios públicos, comercios e infraestructura del Centro Histórico. El secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, señaló que intervenir para detener a los responsables habría podido provocar una confrontación similar a la ocurrida el 11 de octubre afuera de Casa Jalisco.
Zamora explicó que la determinación se tomó a petición de un representante de uno de los colectivos convocantes. Añadió que las autoridades intentaron establecer comunicación con 28 colectivos que presuntamente promovieron la movilización, pero sólo seis respondieron y únicamente uno participó en una reunión previa.
De acuerdo con el funcionario, los grupos que provocaron los daños ya fueron identificados y serán investigados. La administración estatal también difundió fotografías de algunos participantes para solicitar apoyo de la ciudadanía en su identificación.
Los daños reportados abarcan el Palacio de Gobierno, el Congreso del Estado, la sede del Poder Judicial, la Catedral de Guadalajara, las plazas de Liberación y Guadalajara, la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, infraestructura del C5, seis comercios y varios vehículos.
El número de detenidos ascendió a 10 personas, quienes fueron puestas a disposición del Ministerio Público. Reportes posteriores de autoridades estatales también señalaron que 15 policías resultaron lesionados durante los disturbios, sin que se informaran heridas de gravedad.
El secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández, afirmó que las autoridades tenían conocimiento de que algunos grupos intentarían irrumpir en el Palacio de Gobierno y el Congreso para provocar un enfrentamiento. Según su explicación, fueron detectados cinco grupos con distintos niveles de participación en actos violentos.
- Un grupo integrado por personas con playeras de equipos de futbol.
- Personas señaladas por vandalizar comercios y arrojar petardos y bombas molotov.
- Un grupo que derribó vallas colocadas frente al Palacio de Gobierno y lanzó petardos.
- Un contingente en el que participaron mujeres y menores de edad.
- Personas que realizaron pintas y derribaron cámaras de videovigilancia.
El gobernador Pablo Lemus atribuyó la presencia de grupos violentos a intereses políticos que, según afirmó, buscan generar confrontación y desestabilización en Jalisco. El mandatario sostuvo que la entidad no debe abrir espacio a la violencia y llamó a cerrar filas para evitar una escalada del conflicto.
La movilización fue convocada para exigir agua limpia y expresar inconformidad por la calidad del suministro en Guadalajara. También incluyó reclamos relacionados con la actuación policial durante la primera protesta, ocurrida el 11 de octubre, por lo que la decisión de no desplegar agentes durante la segunda marcha fue presentada por el gobierno estatal como una medida para evitar una nueva confrontación.
