La Secretaría de Salud anunció el 26 de mayo de 2026 la implementación de máquinas dispensadoras automáticas que entregarán gratuitamente 22 medicamentos considerados esenciales para el tratamiento de enfermedades crónicas, principalmente diabetes e hipertensión, en centros de salud y otras instalaciones de gobierno en zonas urbanas.
El plan fue presentado por el subsecretario Eduardo Clark durante la conferencia matutina, y forma parte del esquema de digitalización y del llamado Servicio Universal de Salud, cuya puesta en operación plena está prevista para 2027.
Según las autoridades, las máquinas permitirán a los usuarios escanear un código y retirar el fármaco prescrito, con el objetivo de acercar el surtido de recetas al domicilio y reducir filas en unidades médicas.
Especialistas consultados advierten que la medida enfrenta retos legales y operativos. Señalan que la Ley General de Salud establece controles y registros para la dispensación de medicamentos que podrían no cumplirse con dispensadores automáticos y que la farmacovigilancia —el seguimiento de la identidad, calidad y seguridad de los fármacos— requiere personal y procesos específicos.
Profesionales de la salud también han señalado riesgos de seguridad, posible vandalismo, caducidad de medicamentos almacenados en las máquinas, y la necesidad de garantizar conectividad y controles para evitar fraudes o la alteración de códigos de receta.
Además, se ha señalado que la propuesta podría excluir a personas con menor alfabetización digital, y que para ciertos padecimientos la variedad de presentaciones y combinaciones de medicamentos es amplia, por lo que concentrar la entrega en una lista de 22 fármacos podría no cubrir todas las necesidades.
Las autoridades han asegurado que, en caso de ausencia de un medicamento en los dispensadores, se habilitará una red alterna de farmacias para garantizar la entrega del tratamiento de manera gratuita. Las fechas concretas de instalación, el número de máquinas a adquirir, el presupuesto asignado y los mecanismos de abastecimiento aún no han sido detallados públicamente.
El avance del plan y su integración con los expedientes médicos digitales será determinante para su efectividad; mientras tanto, especialistas y organizaciones piden mayor claridad sobre logística, control de calidad y protección a pacientes antes de su despliegue masivo.

