Grupo México, conglomerado dedicado a la minería, el transporte ferroviario y la infraestructura, acumula desde finales de la década de 1990 una larga lista de conflictos ambientales, accidentes laborales, percances ferroviarios y disputas laborales en México, Estados Unidos y Perú. A pesar de estos antecedentes, la empresa reportó una utilidad neta de 2 mil 93 millones de dólares durante el segundo trimestre de 2026.
El resultado representó un incremento de 90.9 por ciento frente al mismo periodo de 2025. Además, al cierre de julio de 2026, el valor de mercado del conglomerado alcanzó un billón 630 mil millones de pesos, un aumento de 73 por ciento, de acuerdo con los informes presentados ante la Bolsa Mexicana de Valores.
Una operación diversificada
La compañía es presidida por Germán Larrea Mota-Velasco y opera mediante subsidiarias y filiales como Americas Mining Corporation, Southern Copper Corporation, Asarco, Minera Los Frailes, Ferrosur y Ferromex, además de sociedades vinculadas con infraestructura energética, petrolera y construcción.
Esta diversificación le permite mantener actividades en distintos sectores y países, aunque también ha colocado a sus unidades operativas en el centro de cuestionamientos por seguridad laboral, impactos ambientales y relaciones con comunidades.
Pasta de Conchos, el episodio más mortífero
El 19 de febrero de 2006, una explosión de gas metano en la mina Pasta de Conchos, ubicada en San Juan de Sabinas, Coahuila, dejó atrapados a 65 de los 73 trabajadores que se encontraban en el turno. Antes del desastre, una inspección había documentado 43 violaciones a las medidas de seguridad y ordenado 48 acciones correctivas.
Grupo México suspendió las labores y sostuvo que no había posibilidades de supervivencia. En los años posteriores fueron recuperados dos cuerpos; los trabajos de rescate impulsados por el Gobierno de México comenzaron nuevamente dentro del Plan de Reparación y Justicia anunciado en 2019.
A julio de 2026, se habían recuperado 36 cuerpos, de los cuales 31 habían sido identificados y 28 entregados a sus familias. Las labores de recuperación, identificación y entrega de restos continuaban bajo coordinación de autoridades federales.
Accidentes en otras unidades mineras
El 12 de febrero de 2014, cinco trabajadores murieron en la mina Charcas, San Luis Potosí, después de que ocho toneladas de cables y otros materiales cayeran sobre ellos. Tras el accidente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social impuso a la empresa una multa de 13.4 millones de pesos.
Más recientemente, el 24 de octubre de 2025, un accidente en Buenavista del Cobre, Cananea, dejó muertos a Roberto Alonso Gil Navarro y Manuel Reyes Moroyoqui. Grupo México confirmó los decesos, mientras las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes.
El derrame del Río Sonora
El 6 de agosto de 2014, una falla en el sistema de conducción de la presa Tinajas provocó el derrame de aproximadamente 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado desde las instalaciones de Buenavista del Cobre, subsidiaria de Grupo México, en Cananea.
La sustancia alcanzó el arroyo Tinajas y posteriormente los ríos Bacanuchi y Sonora. El vertido recorrió alrededor de 271 kilómetros y afectó a cerca de 22 mil habitantes de ocho municipios, de acuerdo con los registros oficiales sobre el desastre.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales señaló en 2023 que persistía la contaminación en agua, aire, flora y fauna, así como la presencia de metales pesados por encima de la norma. La dependencia también identificó afectaciones ambientales que continuaban casi una década después del derrame.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente detectó irregularidades administrativas y ambientales en Buenavista del Cobre. En 2015 informó sobre decenas de anomalías y multas que posteriormente sumaron 23.5 millones de pesos por 50 faltas.
Rentabilidad frente a los cuestionamientos
Los antecedentes de Pasta de Conchos, los accidentes registrados en otras minas y el derrame del Río Sonora forman parte de la trayectoria pública de Grupo México. Sin embargo, los resultados financieros reportados en 2026 muestran que las sanciones, los conflictos y las exigencias de reparación no han impedido el crecimiento de sus ganancias ni de su valor bursátil.
El contraste entre la expansión económica del conglomerado y la persistencia de reclamos laborales y ambientales mantiene abierto el debate sobre la responsabilidad empresarial, la supervisión gubernamental y la reparación de los daños asociados con sus operaciones.
