Guillermo del Toro afirmó que el arte puede ayudar a unir y reparar a una sociedad marcada por la división, durante una conferencia de prensa realizada el domingo 18 de octubre de 2026 en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde se conmemoraron 20 años de El laberinto del fauno.
El cineasta mexicano habló sobre el mundo que las generaciones actuales entregan a los jóvenes y reconoció que se trata de un momento de pesar. Señaló que, frente al pesimismo y la polarización, es necesario transmitir un mensaje de esperanza y responsabilidad.
Del Toro también cuestionó la manera en que se fomenta el aislamiento entre distintos grupos sociales. A su juicio, la división y el resurgimiento de discursos autoritarios no deben asumirse como fenómenos inevitables, mientras que el arte conserva la capacidad de abrir conversaciones sobre quiénes somos y cómo convivimos.
“El arte puede unir y reparar”, sostuvo el director al reivindicar la creación artística como una herramienta para enfrentar el odio y la deshumanización.
La reflexión ocurrió en el marco de las actividades dedicadas a El laberinto del fauno, película ambientada durante el franquismo español. La cinta, estrenada en 2006, fue revisitada durante el festival por su vigencia temática y por la forma en que relaciona la fantasía, la violencia política y la resistencia.
Durante el encuentro, el realizador tapatío recibió la Medalla Filmoteca UNAM por su trayectoria y sus aportaciones al cine. El reconocimiento formó parte de la edición 24 del FICM, que reunió actividades especiales en torno a su obra.
Los proyectos que prepara
Del Toro adelantó que trabaja en El gigante enterrado, adaptación de la novela de Kazuo Ishiguro sobre una pareja que emprende la búsqueda de un hijo al que no ha visto durante años. También señaló que desea escribir una historia inspirada en el secuestro de su padre, ocurrido durante la década de 1990 y con una duración de 72 días.
El director explicó además que regresar al cine en español es una necesidad personal y creativa. Entre sus referencias literarias mencionó a Ernest Hemingway para sus guiones en inglés, así como a Juan Rulfo y Jorge Luis Borges para su trabajo en español.
Con sus reflexiones en Morelia, Guillermo del Toro vinculó la celebración de una de sus películas más reconocidas con una preocupación vigente: la necesidad de preservar el arte como espacio de diálogo, memoria y resistencia frente a la división social.
