El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, afirmó el 11 de mayo de 2026, durante una conferencia de prensa en Nairobi con motivo de la inauguración de una nueva oficina de la ONU, que la situación en Venezuela “era completamente diferente” y que, en su opinión, en la operación militar de Estados Unidos del 3 de enero hubo “complicidades muy grandes” dentro del sistema político venezolano.
Guterres dijo además que, por esa razón, considera inapropiado comparar un posible escenario en Cuba con lo ocurrido en Venezuela y subrayó la necesidad de buscar soluciones no militares para crisis humanitarias.
La afirmación del secretario general provocó una reacción oficial por parte del gobierno venezolano, que presentó una protesta y calificó las declaraciones como impropias de su cargo.
El pronunciamiento de mayo se suma a las inquietudes que Guterres había expresado previamente sobre la operación del 3 de enero, cuando señaló la preocupación de la ONU por la posible vulneración del derecho internacional y por el riesgo de inestabilidad regional.
La declaración de Guterres se produjo en un contexto de tensión diplomática y de atención internacional sobre la situación en América Latina tras la intervención del 3 de enero de 2026.

