El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró el 11 de mayo de 2026 que “no hay una solución militar” para la crisis que atraviesa Cuba y pidió apostar por vías diplomáticas y el diálogo para aliviar la situación humanitaria.
Las declaraciones se produjeron en una rueda de prensa en la que Guterres expresó su preocupación por el agravamiento de las condiciones en la isla y abogó por medidas que eviten un deterioro mayor del bienestar de la población.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla afirmó en la red social X que la isla “avanza” en su programa de transición hacia energías renovables. Según el mensaje citado por medios, Cuba espera alcanzar alrededor de 15% de penetración de fuentes renovables en 2026, con una meta del 24% para 2030 y proyecciones que elevan la participación renovable en años posteriores.
La combinación de la presión internacional y los problemas energéticos internos —incluida la falta de combustible que ha generado apagones— ha puesto al centro la discusión sobre la manera de atender la emergencia humanitaria sin recurrir a soluciones militares.
Organismos internacionales y gobiernos han llamado a la contención y a privilegiar mecanismos diplomáticos para evitar una escalada que pueda afectar a la población civil. Mientras tanto, las autoridades cubanas han destacado la búsqueda de mayor soberanía energética como parte de su respuesta a la crisis.

