El 12 de abril de 2026, cientos de habitantes, productores y delegados de comunidades de Acámbaro, Guanajuato, realizaron una marcha y cabalgata en rechazo al proyecto del Acueducto Solís‑León, que pretende trasladar agua de la Presa Solís hacia municipios como León, Celaya, Irapuato, Salamanca y Silao.
Los manifestantes, entre los que se encontraban ejidatarios y familias completas, recorrieron el centro de la ciudad mostrando pancartas y lonas con consignas a favor de la defensa del agua. En la protesta se vieron imágenes de Emiliano Zapata y se escucharon lemas como “El agua no se vende, el agua se defiende”.
Amadeo Hernández, identificado como vocero del movimiento, señaló que la movilización es una respuesta a la preocupación por el uso del recurso hídrico para fines industriales y agrícolas, y aseguró que defenderán el agua destinada al riego y a la producción de alimentos.
Autoridades estatales y federales han defendido el proyecto señalando que el acueducto aprovechará volúmenes recuperados mediante la tecnificación del riego y que no afectará las asignaciones históricas de agua para los agricultores de la zona. Sin embargo, la obra ha generado protestas y recursos legales por parte de colectivos y productores.
La movilización en Acámbaro se suma a otras acciones de rechazo registradas en los últimos meses, incluyendo tomas de canales y concentraciones frente a oficinas públicas. El conflicto alrededor del Acueducto Solís‑León permanece abierto y las partes continúan en diálogo y presión social.

