Skip to main content Scroll Top

Hospital Valle Ceylán sigue cerrado nueve años después del sismo de 2017

El Hospital General Valle Ceylán, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México, permanece cerrado nueve años después del sismo del 19 de septiembre de 2017, debido a los daños estructurales que sufrió el inmueble. La suspensión del servicio ha obligado a habitantes de la zona a trasladarse a hospitales de Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Ecatepec para recibir atención médica.

La situación mantiene en incertidumbre a pacientes y trabajadores, mientras el edificio continúa bajo vigilancia y presenta grietas, desprendimiento de pintura, ventanas rotas y señales de deterioro visibles desde el exterior. En el interior aún se observan vehículos oficiales y parte de la actividad administrativa.

Vecinos enfrentan traslados para recibir atención

Eva María Fernández, habitante de Valle Ceylán y paciente con problemas cardiacos, señaló que el hospital era su unidad médica de referencia. Explicó que, tras el cierre, algunas personas son enviadas hasta Naucalpan y, cuando no hay servicio disponible, a Ecatepec, lo que representa mayores distancias para quienes requieren atención constante.

Juan Esquivel Leyva, otro vecino de la zona, recordó que el hospital dejó de funcionar después del sismo y afirmó que su ausencia ha afectado a quienes acudían regularmente a esa unidad. El inmueble atendía a habitantes de Tlalnepantla y de municipios cercanos.

Daños estructurales y promesas de sustitución

El Informe Anual de Ejecución 2017 del ayuntamiento de Tlalnepantla registró que la unidad del entonces Instituto de Salud del Estado de México permanecía cerrada por daños en la estructura. El hospital contaba con incubadoras, quirófanos, sala de expulsión, laboratorio, rayos X, ultrasonido, farmacia y otros servicios médicos.

Los problemas del inmueble no comenzaron con el sismo. Un punto de acuerdo presentado ante la Legislatura del Estado de México en septiembre de 2020 señaló que desde 2008 se habían documentado deficiencias y que se había planteado reubicar a pacientes y trabajadores, además de construir un nuevo hospital en la zona oriente de Tlalnepantla, en el área de Caracoles.

El 6 de octubre de 2017, el entonces secretario de Salud estatal, Gabriel O’Shea, informó que un dictamen de seguridad estructural había identificado grietas y fisuras con inclinación de 45 grados, así como riesgos en columnas principales del segundo y tercer piso. En ese momento se anunció un segundo dictamen para determinar si el inmueble podía rehabilitarse o debía ser demolido.

También se anunció la construcción de un nuevo Hospital General Ceylán de la Zona Oriente, con el compromiso de concluirlo en cinco meses. Sin embargo, la obra no se terminó y el servicio que dejó de prestar el Hospital Valle Ceylán no fue restituido en la zona.

Sin definición pública sobre el inmueble

Tras la transferencia de servicios y unidades médicas al IMSS-Bienestar a partir de 2023, el Instituto de Salud del Estado de México indicó que la información sobre el hospital correspondía al nuevo organismo. Al ser consultado sobre las condiciones actuales del inmueble, el IMSS-Bienestar respondió que por el momento no emitiría información al respecto.

Mientras no se concrete una rehabilitación, demolición o sustitución funcional, los habitantes de Valle Ceylán continúan dependiendo de hospitales ubicados en otros municipios. El cierre prolongado mantiene sin atención una demanda de servicios médicos que la zona arrastra desde septiembre de 2017.