La Iglesia católica expresó su preocupación por la intención de regular la difusión informativa en México y advirtió que cualquier marco normativo debe proteger la libertad de expresión, impedir la censura previa y garantizar que las personas puedan buscar la verdad y formar un juicio propio.
La postura fue difundida en un editorial de Desde la Fe, en medio de la consulta pública abierta por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones sobre lineamientos relacionados con los derechos de las audiencias. El proceso contempla la participación de ciudadanía, medios, concesionarios, academia y organizaciones civiles.
Libertad de expresión y responsabilidades
La Iglesia sostuvo que ninguna autoridad debe impedir anticipadamente que una persona exprese sus ideas o difunda información. Sin embargo, también señaló que la comunicación debe respetar la dignidad humana y los derechos de terceros, especialmente cuando pueda causar daños al honor, la privacidad o la imagen.
El planteamiento distingue entre la censura previa y las responsabilidades posteriores derivadas del ejercicio de la libertad de expresión. En ese contexto, consideró que el derecho de réplica es una herramienta necesaria para aclarar o responder a información inexacta y contribuir a la búsqueda de la verdad.
Regulación, pluralidad y derecho de réplica
La institución religiosa indicó que ninguna autoridad administrativa debe decidir por anticipado si una opinión es verdadera, legítima o aceptable. A su consideración, la diversidad de opiniones sobre un mismo hecho fortalece la vida democrática cuando se ejerce con respeto a la verdad y a los derechos humanos.
También propuso fortalecer los códigos de ética de los medios de comunicación y promover mecanismos de autorregulación que atiendan el interés público. La responsabilidad de comunicar, sostuvo, no corresponde únicamente al Estado, sino también a empresas periodísticas, plataformas digitales y ciudadanía.
Advertencia sobre plataformas y algoritmos
El editorial incluyó una advertencia sobre el desarrollo tecnológico, las plataformas digitales y los algoritmos. La Iglesia planteó que estos instrumentos deben estar al servicio de las personas y no utilizarse para manipular conciencias, ampliar la polarización social o limitar la capacidad de discernimiento.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones informó que la consulta sobre derechos de las audiencias busca recibir propuestas para fortalecer la protección de quienes consumen contenidos en radio, televisión y otros servicios de comunicación. El periodo de participación está previsto del 27 de julio al 21 de agosto de 2026.
Finalmente, la Iglesia llamó a construir un compromiso ético compartido entre autoridades, medios, plataformas digitales y ciudadanos. Su propuesta coloca la dignidad humana, la verdad, el diálogo y la formación de ciudadanos capaces de discernir como criterios centrales para el debate sobre la regulación de los medios.
