La Iglesia católica llamó a celebrar las fiestas patrias con responsabilidad y a asumir los deberes personales, familiares, laborales y cívicos que contribuyen al presente y al futuro de México.
El mensaje plantea que el orgullo nacional debe expresarse también en acciones concretas para fortalecer la convivencia social, promover la justicia, defender la verdad y construir un Estado de derecho sólido que coloque en el centro la dignidad de todas las personas.
La Iglesia señaló que las celebraciones patrias representan una oportunidad para reconocer que México es una nación plural, integrada por distintos pueblos, culturas, lenguas, tradiciones, experiencias y esperanzas. Esa diversidad, indicó, puede convertirse en una base para aprender unos de otros y trabajar por objetivos comunes.
También advirtió sobre los riesgos de la división y la polarización cuando las diferencias se utilizan para anteponer intereses particulares. Frente a ello, propuso recuperar la capacidad de tender puentes entre generaciones, regiones, comunidades, sectores sociales y personas con distintas formas de pensar.
El llamado incluye una responsabilidad compartida en la vida cotidiana. La seguridad de cada persona, la paz de las familias y el desarrollo de las comunidades, señaló la Iglesia, están relacionados entre sí y dependen de la disposición de la sociedad para cuidar a los demás.
Desde esta perspectiva, celebrar a México no se limita a las expresiones festivas o al orgullo por la historia nacional. También implica participar en la construcción de un país más justo, unido y comprometido con el bienestar colectivo.
La invitación ocurre en el marco de las celebraciones patrias de septiembre y plantea que el sentido de decir “¡Viva México!” debe acompañarse de acciones orientadas a fortalecer la solidaridad, la convivencia y la responsabilidad social.
