El paso del Mundial 2026 por México generó actividad en sectores como turismo, comercio y transporte, pero no se tradujo en un impulso sostenido del empleo formal. La Encuesta de Expectativas de Empleo para julio‑septiembre registra una Tendencia Neta de Empleo de 28%, frente al 41% del trimestre anterior.
Expertos y consultoras del mercado laboral señalan que la mayor parte de la contratación vinculada al torneo tuvo carácter temporal o se integró en la economía informal, sin acceso a seguridad social ni prestaciones.
El patrón observado incluye dos fases: contrataciones previas relacionadas con logística e infraestructura y un pico operativo durante los partidos. Aun así, las cifras del IMSS y otras fuentes oficiales no muestran un crecimiento equivalente en el empleo formal.
Factores estructurales como la preponderancia de micro y pequeñas empresas, costos de formalización y la preferencia por soluciones laborales flexibles explican en parte por qué el impulso del Mundial no se tradujo plenamente en plazas formales.
Para los próximos meses las encuestas empresariales advierten expectativas más cautas de contratación, lo que sugiere que el efecto del torneo en el mercado laboral podría ser temporal y de alcance limitado.

