El 20 de abril de 2026 un sujeto subió hasta la cima de la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, y abrió fuego contra visitantes. El ataque dejó el saldo de una turista canadiense fallecida, el agresor muerto y 13 personas lesionadas de diversas nacionalidades, según reportes oficiales.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y la Fiscalía General de la República (FGR) abrieron investigaciones por los hechos y activaron protocolos de atención a las víctimas. Autoridades federales y estatales confirmaron que entre los lesionados hay menores y ciudadanos de al menos cinco nacionalidades; la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas acompañó la atención médica y el traslado de los heridos.
En rueda de prensa el 22 de abril de 2026 el director general del INAH señaló que, tras la inspección pericial en la cima de la pirámide, no se encontraron daños al patrimonio arqueológico ni a la estructura de la Pirámide de la Luna. Por esa razón el acceso a la zona arqueológica y a sus museos fue reabierto al público con un dispositivo de seguridad reforzado.
El INAH informó que se incrementó la presencia de fuerzas de seguridad y custodios en el sitio, y anunció la instalación de arcos con detectores de metales en las puertas de ingreso así como mejoras en la infraestructura y en los servicios de taquilla y museos. Las autoridades señalaron que dichas medidas estarán listas en los días siguientes y que la inversión prevista incluye recursos para reforzar la protección del patrimonio.
El Gabinete de Seguridad y la FGJEM señalaron que en el lugar se aseguró un arma de fuego y otros indicios que forman parte de la investigación en curso. La FGR adelantó que colaborará con las autoridades estatales para esclarecer la identidad y motivos del agresor.
Las autoridades locales y federales pidieron a la población evitar rumores y acudir únicamente a las versiones oficiales mientras continúan las labores periciales y el seguimiento médico de las personas afectadas.

