Las autoridades descartaron daño estructural en la Pirámide de la Luna tras el ataque armado ocurrido el 20 de abril de 2026, por lo que el acceso a la plataforma superior se reabrió el 22 de abril. La investigación en la cima del montículo se completó y se determinó que no existe afectación al patrimonio arqueológico.
El suceso del 20 de abril dejó una turista canadiense fallecida y varios lesionados; el agresor murió en la escena. Tras los peritajes y el aseguramiento de la zona, las autoridades autorizaron la reapertura de la zona arqueológica y de los museos anexos.
Para reforzar la seguridad, se incrementó el despliegue de elementos de la Guardia Nacional y custodios dentro del sitio, y se anunció la instalación de arcos con detectores de metales en las entradas. Además, se prevén mejoras en infraestructura, taquillas y museos, con una inversión estimada en la semana siguiente.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones y han reiterado medidas para proteger a visitantes y patrimonio. La reapertura busca normalizar la visita al sitio, uno de los principales destinos turísticos del país, mientras se evalúan protocolos de seguridad adicionales.

