Se localizaron cinco tumbas de la época teotihuacana en el sitio conocido como Ignacio Zaragoza, en Tula de Allende, Hidalgo. El hallazgo se registró durante labores de salvamento arqueológico realizadas en el trazo del proyecto del Tren Ciudad de México–Querétaro.
Las estructuras incluyen enterramientos semejantes a las llamadas “tumbas de tiro”, con conductos verticales que conducen a cámaras funerarias subterráneas; en algunos contextos se encontraron osamentas y ofrendas cerámicas. Los materiales y la estratigrafía permiten estimar una ocupación principal del sitio entre aproximadamente 225 y 600 d.C., con posibles reocupaciones posteriores.
Los entierros se localizaron dentro de un conjunto doméstico que muestra un patrón de pequeñas unidades residenciales conectadas por patios, lo que aporta información sobre la organización habitacional en la región durante el apogeo teotihuacano.
Los especialistas consideran que los hallazgos pueden ofrecer nuevos datos sobre creencias funerarias, la jerarquía social y prácticas de enterramiento en poblaciones relacionadas con la esfera de Teotihuacan. Las excavaciones forman parte de los trabajos de salvamento arqueológico que acompañan la infraestructura ferroviaria y continuarán con análisis, conservación y registro técnico.
Las autoridades encargadas del salvamento arqueológico informaron que los estudios posteriores incluirán análisis de materials, dataciones y la restauración de piezas antes de decidir medidas de protección o ajustes en las obras que pudieran afectar el área.

