La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el 27 de junio en Metapa de Domínguez, Chiapas, una planta productora de moscas estériles diseñada para controlar el gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax).
El gobierno informó que la planta comenzará a operar de forma escalonada: para mediados de julio alcanzará una producción aproximada de 28 millones de moscas estériles por semana y la cifra se incrementará gradualmente hasta 100 millones semanales a finales de 2026.
La medida forma parte de un paquete de acciones sanitarias que se activaron tras la detección inicial del parásito en 2024 y diversas confirmaciones posteriores que alarmaron al sector pecuario y motivaron, entre otras medidas, la suspensión temporal del intercambio de animales vivos con Estados Unidos.
Especialistas con experiencia en campañas de erradicación han señalado que la producción sostenida y la vigilancia poserradicación son indispensables para contener la plaga y proteger la actividad ganadera y la salud pública.
Las autoridades indicaron que la nueva biofábrica sumará su capacidad a la de plantas regionales existentes y que el plan de trabajo incluye monitoreo epidemiológico, inspección zoosanitaria y coordinación binacional para garantizar el control del gusano barrenador en la región.

