El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que en marzo de 2026 la inflación anual en México fue de 4.59% y que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 145.544, con un incremento mensual de 0.86% respecto a febrero.
El impulso principal provino del componente no subyacente, en particular de los productos agropecuarios; el jitomate registró un alza mensual cercana al 42% y las frutas y verduras en su conjunto mostraron aumentos destacados que presionaron la inflación general.
En el frente de precios al productor, el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) mostró incrementos mensuales, reflejando presiones en costos de producción que pueden trasladarse a precios al consumidor en meses siguientes.
Además de los agropecuarios, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno también contribuyeron al avance inflacionario del mes, con variaciones por encima de algunos promedios sectoriales.
En el contexto de estos datos, el Banco de México decidió en marzo reducir su tasa de referencia en 25 puntos base hasta 6.75%; la votación para aplicar el recorte fue dividida entre los integrantes de la Junta de Gobierno.
Las cifras de marzo representan un repunte respecto a periodos recientes y sitúan la inflación fuera del objetivo de 3% del banco central. Las autoridades y analistas seguirán de cerca la evolución de los agropecuarios y los energéticos para evaluar si las presiones son transitorias o si pueden incidir en expectativas de inflación a mediano plazo.

