La inflación en Estados Unidos aumentó 3.7% interanual en septiembre, impulsada principalmente por el encarecimiento de la gasolina, en un contexto en el que el costo de vida se ha convertido en uno de los temas centrales de la campaña rumbo a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
El incremento representa una presión política para el presidente Donald Trump, cuya gestión económica enfrenta el escrutinio de los votantes a pocas semanas de los comicios de mitad de mandato. El aumento de los precios afecta el poder adquisitivo de los hogares y mantiene la inflación por encima de los niveles considerados compatibles con la estabilidad de precios.
La gasolina explica más de la mitad del aumento mensual
El índice de precios al consumidor aumentó 0.6% en septiembre respecto de agosto, después de haber subido 0.4% el mes anterior. Dentro del reporte, el precio de la gasolina avanzó 9.1% en un solo mes y explicó más de la mitad del incremento mensual del índice general.
El índice de energía aumentó 5.2% durante septiembre. El encarecimiento de los combustibles también incrementa los costos de transporte y puede trasladarse a los precios de otros bienes y servicios.
La inflación subyacente también avanzó
La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, aumentó 2.6% durante los 12 meses terminados en septiembre, frente al 2.4% registrado en agosto. En términos mensuales, el indicador subió 0.3%.
El dato muestra que las presiones sobre los precios no se limitan por completo a los combustibles. Para los consumidores, el resultado implica que los costos cotidianos continúan aumentando incluso cuando se excluyen los componentes más inestables del índice.
El costo de vida domina el debate electoral
La inflación llega en un momento políticamente sensible para la administración de Trump. Las elecciones legislativas de mitad de mandato se celebrarán el 3 de noviembre y la economía, los precios y el poder adquisitivo figuran entre las principales preocupaciones de los votantes.
El aumento de la gasolina puede reforzar la percepción de que el gobierno no ha logrado reducir el costo de vida, un asunto que puede influir en la evaluación de los ciudadanos sobre el desempeño presidencial y en sus decisiones electorales.
Además, el repunte de los precios podría complicar las decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, debido a la necesidad de contener la inflación sin frenar demasiado la actividad económica.
