La inflación anual del índice de precios al consumidor se desaceleró a 3.55% en la primera quincena de junio, marcando una reducción más en la racha de descensos quincenales observada durante el año. En la quincena el índice registró una variación negativa, con lo que la tasa anual quedó por debajo del 4%.
El ajuste a la baja fue impulsado por reducciones importantes en algunos alimentos frescos: el precio del jitomate mostró una contracción cercana al 24% y varios chiles presentaron descensos de dos dígitos en la quincena. No obstante, el componente subyacente —que excluye energía y alimentos frescos— mantuvo presiones y registró un aumento interanual mayor al de la inflación general.
Entre los genéricos que impulsaron alza en el periodo destacan el aguacate, el transporte aéreo y servicios de hospedaje, que mostraron incrementos por encima del promedio. Por su parte, algunos productos agropecuarios y pecuarios presentaron variaciones mixtas entre quincenas y entidades federativas.
El resultado quincenal tendrá implicaciones para la evaluación de la política monetaria y las expectativas de mercado durante las próximas semanas, en un contexto donde los precios de servicios han mostrado resistencia a la baja. Para lecturas más detalladas y la serie completa de cifras se dispone del reporte oficial del indicador.

