Una empresa británica inició este jueves 13 de agosto de 2026 las labores de contención y rescate del petrolero Caroline Bezengi, varado frente a la isla Qabiliyah, en el suroeste de Omán, donde el derrame de crudo ya alcanzó la costa y amenaza a la fauna marina.
El operativo comenzó con el abordaje del buque para evaluar su estado y estabilizarlo, con apoyo de la Fuerza Aérea omaní. La operación se desarrolla bajo condiciones meteorológicas adversas por el monzón Khareef, cuya temporada alcanza su mayor intensidad durante julio y agosto.
El derrame se extiende hacia la costa
El petrolero quedó varado después de una explosión de causa no esclarecida ocurrida a principios de junio. La embarcación, asociada con la llamada flota fantasma rusa y sancionada por Reino Unido y la Unión Europea, transportaba una carga estimada en más de 800 mil barriles de petróleo.
Imágenes satelitales muestran que la mancha se expandió rápidamente durante las últimas semanas sobre cientos de kilómetros cuadrados. La Autoridad de Medio Ambiente de Omán informó que el crudo llegó a Ras Madrakah, a más de 200 kilómetros al norte de la isla Qabiliyah, y advirtió que podría avanzar otros 100 kilómetros hasta la isla Masirah.
Riesgo para un área marina protegida
La zona afectada incluye arrecifes de coral, praderas marinas, sitios de reproducción de aves migratorias y hábitats de tortugas en peligro de extinción. También es un área donde habita la rara ballena jorobada del mar Arábigo.
El avance del petróleo hacia la línea de costa puede complicar las labores de limpieza, debido a la contaminación de los sedimentos. Además, la falta de infraestructura en esta región remota dificulta el rescate y obliga a extremar las medidas de seguridad.
La empresa responsable aún no ha informado cuánto tiempo tomará la operación ni cuál será su costo. Mientras tanto, las autoridades enfrentan el riesgo de que el buque se hunda o se fracture y libere una mayor parte de su carga, lo que agravaría el impacto ambiental en la costa omaní.
