El Gobierno de México y el Gobierno de Sonora anunciaron una nueva etapa de remediación ambiental en la Cuenca del Río Sonora, con una inversión inicial de 654 millones de pesos. Los trabajos comenzarán en septiembre de 2026 y se desarrollarán, en una primera fase, hasta diciembre del mismo año, 12 años después del derrame registrado en la mina Buenavista del Cobre.
El anuncio se realizó en Ures, uno de los municipios afectados, durante un encuentro encabezado por el gobernador Alfonso Durazo Montaño y la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra. Habitantes y representantes de los Comités de Cuenca plantearon dudas sobre el alcance de las acciones, la selección de los sitios que serán intervenidos y el seguimiento ambiental.
Una remediación pendiente desde 2014
El 6 de agosto de 2014, una pileta de la mina Buenavista del Cobre liberó más de 40 millones de litros de solución acidulada de cobre y otros metales pesados. Los contaminantes recorrieron el arroyo Las Tinajas, el río Bacanuchi y el río Sonora, con impactos reportados en municipios como Cananea, Arizpe, Banámichi, Huépac, San Felipe de Jesús, Baviácora, Aconchi y Ures.
El derrame afectó a más de 22 mil personas y provocó pérdidas en actividades agrícolas, ganaderas y comerciales. Durante más de una década, habitantes y organizaciones civiles han señalado que las medidas aplicadas no resolvieron de manera integral los problemas ambientales y de salud asociados con la contaminación.
Alfonso Durazo reconoció que persiste la desconfianza entre las comunidades por la falta de una solución integral. El mandatario afirmó que, desde diciembre de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó la elaboración de un programa con tiempos, recursos y responsables para atender la problemática de la cuenca.
“Después de 12 años, tienen derecho a dudar”, expresó el gobernador Alfonso Durazo durante el encuentro con habitantes de la región.
Tres etapas para intervenir suelos y sedimentos
Las autoridades informaron que ya se realizaron recorridos técnicos y se tomaron 64 muestras de suelo y sedimentos, además de muestras de agua en las presas Abelardo L. Rodríguez y El Molinito. También se revisarán más de 5 mil muestras históricas y se efectuarán nuevos estudios conforme a las normas ambientales vigentes.
- Diagnóstico y caracterización de las zonas afectadas para identificar los puntos con mayor riesgo ambiental y sanitario.
- Manejo, remoción, tratamiento y disposición de los materiales contaminados detectados en suelos y sedimentos.
- Vigilancia y monitoreo ambiental de las áreas intervenidas para evaluar la eficacia de la remediación y prevenir nuevos riesgos.
El Gobierno de México aseguró que los recursos para esta primera fase están disponibles y que se establecerán mecanismos de información pública y reuniones periódicas con las comunidades para informar sobre los avances.
El plan también contempla salud y agua
La remediación ambiental forma parte del Plan de Justicia para Cananea y el Río Sonora, que incluye acciones relacionadas con la salud y el abastecimiento de agua. Entre los proyectos previstos se encuentra la construcción de un hospital para la región, una demanda histórica de los habitantes de la cuenca.
Para las comunidades, el principal desafío será que la nueva etapa avance más allá de los estudios y diagnósticos, y que las acciones permitan una recuperación ambiental verificable y una atención integral para las personas afectadas por el derrame de 2014.
