En la clausura del Congreso Internacional de Obesidad, celebrado en el World Trade Center de la Ciudad de México, Simón Barquera, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud (INSP), describió la obesidad como un problema “de sistemas complejos” que requiere intervenciones desde el diseño urbano hasta la agricultura, la educación y la salud.
Barquera, quien también preside la World Obesity Federation, urgió a implementar políticas públicas coordinadas y libres de conflictos de interés para detener las tendencias actuales en los ambientes alimentarios. Según el investigador, el tiempo para actuar se agota.
Durante su intervención destacó los retos que plantean las plataformas digitales: el uso de Internet y la inteligencia artificial ha transformado la forma en que la población —en especial niños y adolescentes— se expone a mensajes comerciales que fomentan el consumo de alimentos ultraprocesados.
El Congreso reunió a especialistas de decenas de países y sirvió como foro para presentar evidencia sobre tendencias recientes en la búsqueda de tratamientos y medidas de control. Entre los puntos expuestos estuvo el aumento en la promoción digital de productos poco saludables y la necesidad de mecanismos más eficaces de regulación y vigilancia.
Barquera pidió trabajar de forma intersectorial —gobierno, academia y sociedad civil— para diseñar políticas que reduzcan la exposición de la infancia a la publicidad digital de alimentos no saludables y fortalecer entornos que favorezcan opciones alimentarias más saludables.
En su mensaje final insistió en la urgencia de actuar y en la importancia de basar las decisiones en evidencia científica para revertir las tendencias de obesidad en México y el mundo.

