Los inversionistas extranjeros frenaron en junio la compra de acciones mexicanas y registraron una salida neta de 763.7 millones de dólares, de acuerdo con cifras del Banco de México citadas por un reportaje reciente.
El saldo de tenencia de no residentes en títulos de renta variable nacional llegó a 193,607 millones de dólares al cierre de junio. Analistas atribuyen el ajuste principalmente a un entorno global más restrictivo y a datos laborales en Estados Unidos que alteraron las expectativas sobre la política monetaria.
Especialistas consultados señalaron que la fortaleza de los datos económicos en Estados Unidos elevó la probabilidad de que las tasas se mantengan más altas por más tiempo, lo que fortaleció al dólar y alentó salidas de capitales de mercados emergentes como México.
En contraste, la tenencia extranjera de bonos gubernamentales mostró señales de recuperación durante el primer semestre del año, según series de mercado. El movimiento sugiere una reasignación temporal de portafolios hacia activos de renta fija con rendimientos más atractivos.
Los flujos registrados en junio representan el primer descenso mensual desde marzo y siguen a varios meses de entradas netas que impulsaron el acumulado anual en el primer semestre.

