La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) investiga la muerte de varias personas que, según indagatorias, recibieron sueros vitaminados por vía intravenosa en una clínica de Hermosillo; en operativos las autoridades aseguraron medicamentos, soluciones inyectables y expedientes clínicos.
El caso ha movilizado a instancias sanitarias y a la fiscalía por el riesgo sanitario y la posible responsabilidad médica: distintos recuentos públicos han ido de cuatro a ocho fallecimientos y varios pacientes han requerido hospitalización, algunos en estado grave.
Como parte de la investigación se realizaron cateos en el consultorio presuntamente vinculado al caso y se remitieron muestras y materiales al laboratorio nacional de referencia de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Ccayac/Cofepris) para análisis especializados.
La fiscalía identificó a un médico señalado como presunto responsable de prescribir, mezclar y administrar las soluciones; las autoridades han establecido operativos para localizarlo y han informado que la investigación incluye la cadena de custodia de insumos y expedientes.
Informes médicos preliminares y comunicados oficiales mencionan que la mayoría de los pacientes afectados presentó falla multiorgánica, y que los análisis de laboratorio y las necropsias serán determinantes para establecer la causa de muerte y la posible relación con las soluciones administradas.
En la cobertura periodística consultada se reportan testimonios que apuntan a irregularidades en la práctica clínica y a acciones de aseguramiento de pruebas; las autoridades han señalado que la investigación continuará hasta agotar las líneas periciales y administrativas.
Limitaciones: en la revisión de fuentes consultadas no se localizó confirmación independiente de un pronunciamiento público de la Asociación de Abogados del Estado de Sonora exigiendo una investigación completa; esa afirmación no pudo verificarse en las notas revisadas.
La investigación permanece abierta y las autoridades estatales han dicho que los resultados de laboratorio y los dictámenes periciales determinarán posibles responsabilidades sanitarias y penales.

