El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, declaró a mediados de mayo de 2026 que la selección aún no ha recibido los visados necesarios para viajar a Estados Unidos y disputar la Copa del Mundo 2026, por lo que la federación exige garantías sobre permisos de entrada, seguridad y el trato a símbolos nacionales.
A menos de un mes del inicio del torneo —previsto del 11 de junio al 19 de julio de 2026—, las autoridades iraníes han planteado una serie de condiciones que, dijeron, deben cumplirse para garantizar la participación sin “discriminación ni restricciones”.
La FIFA, por su parte, ha asegurado en sus foros en semanas recientes que Irán participará y jugará sus partidos en Estados Unidos según lo previsto, aunque la situación diplomática y los casos individuales de visados han mantenido la incertidumbre.
El caso ha tensado las relaciones entre declaraciones oficiales y las solicitudes de la federación iraní, que pide garantías específicas sobre la emisión de visados para jugadores, cuerpo técnico, periodistas y aficionados.
Por ahora no hay un anuncio público que modifique el calendario de la competición; las autoridades organizadoras y los gobiernos involucrados siguen en comunicación para resolver los trámites migratorios y garantizar el acceso de todas las selecciones clasificadas.

