Irán autorizó el paso de varios petroleros iraquíes por el estrecho de Ormuz, después de reiteradas solicitudes del Gobierno de Irak para mantener sus exportaciones de crudo. La medida fue reportada el sábado 22 de agosto de 2026 y contempla permisos especiales para los buques que utilicen esta ruta estratégica.
El tránsito no implica una reapertura general del estrecho. Las embarcaciones deben obtener autorización de Teherán y pagar una comisión para cruzar, mientras el paso marítimo continúa fuertemente restringido desde el comienzo de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero de 2026.
Irak depende de Ormuz para sus exportaciones de petróleo
La autorización responde a la importancia que tiene el estrecho para la economía iraquí. El país depende ampliamente de sus exportaciones de crudo y ha solicitado en distintas ocasiones que sus petroleros puedan circular por la vía marítima, ante la falta de alternativas suficientes para trasladar la mayor parte de su producción.
Hasta ahora no se ha informado cuántos petroleros recibieron el permiso ni cuándo realizarán el cruce. Autoridades iraquíes también han señalado que el transporte de petróleo enfrenta dificultades por la ausencia de una flota nacional de buques tanque.
Tránsito marítimo continúa por debajo de los niveles previos
Desde el inicio del conflicto, Irán ha mantenido prácticamente cerrado el estrecho de Ormuz y se han registrado ataques contra embarcaciones en la zona. Antes de la guerra, por esta vía transitaba cerca de una quinta parte del gas natural licuado y del petróleo consumidos en el mundo.
Estados Unidos también estableció un bloqueo naval sobre los puertos iraníes como parte de sus medidas contra Teherán. La combinación de restricciones, riesgos de seguridad y permisos individuales ha reducido de forma considerable el movimiento de buques en el estrecho.
Irán y Omán negocian un esquema para el tránsito
De manera paralela, Irán y Omán negocian un acuerdo sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz. El posible mecanismo incluiría el cobro de gravámenes por servicios marítimos y establecería condiciones específicas para la circulación de embarcaciones.
Teherán sostiene que el estrecho no será reabierto completamente mientras Estados Unidos no levante el bloqueo naval, retire las sanciones contra su producción petrolera y descongele activos iraníes depositados en el extranjero. Por ahora, el permiso concedido a petroleros iraquíes representa una excepción limitada dentro de un escenario de tránsito restringido.
