En las recientes semanas, Irán ha reforzado una estrategia de comunicación digital basada en memes, animaciones y piezas generadas con inteligencia artificial que satirizan y atacan al presidente Donald Trump, según especialistas en desinformación y el monitoreo de redes sociales.
La campaña incluye videos en estilo “Lego” y otros formatos de animación que representan escenas en las que dirigentes extranjeros aparecen en situaciones ridiculizadas o subordinadas; esas piezas han sido difundidas tanto por cuentas oficiales vinculadas a embajadas como por redes y colectivos afines al régimen. En conjunto, investigadores que siguen la actividad digital estiman que las publicaciones oficiales y afines acumularon cientos de millones de visualizaciones en los primeros días del conflicto.
Analistas señalan que la táctica busca aprovechar referencias culturales populares y el lenguaje de plataformas como X, TikTok y Instagram para llegar a audiencias jóvenes y amplificar narrativas favorables a Irán. Además, se han observado piezas que relacionan al presidente con controversias públicas para aumentar la viralidad y la polarización.
Los expertos advierten que gran parte del material combina elementos reales con contenidos generados por IA, lo que dificulta determinar la procedencia exacta y obliga a plataformas y verificadores a extremar la verificación. También se registra coordinación en la difusión, con cuentas diplomáticas republicando o amplificando las piezas creadas por estudios o colectivos pro‑iraníes.
El uso intensivo de este tipo de contenidos plantea riesgos para la comprensión pública del conflicto y para la circulación de información verificada, por lo que organismos que monitorean desinformación recomiendan cautela ante mensajes virales y verificaciones adicionales antes de compartir o dar por cierta cualquier pieza.
Ante el auge de estos materiales, las autoridades de plataformas han empezado a aplicar etiquetas sobre contenido generado por IA y a remover publicaciones que infringen normas, aunque la velocidad de difusión y las técnicas de creación complican la moderación.

