El domingo 10 de mayo de 2026, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo una serie de bombardeos en el sur del Líbano contra lo que describieron como más de 20 presuntas posiciones de Hezbolá, entre ellas depósitos de armas, cuarteles y edificios de uso militar.
Las autoridades israelíes también informaron de la intercepción de “objetivos aéreos sospechosos” en zonas ocupadas y activaron alarmas en el norte del país. Como medida preventiva, se ordenaron evacuaciones en localidades como Deir al Zahrani, Jarjouh y Sajjad.
El Ministerio de Salud del Líbano reportó que al menos tres personas murieron en los ataques del domingo, de las cuales dos eran profesionales sanitarios. Las autoridades sanitarias denunciaron además daños en infraestructuras y señalaron que los bombardeos constituyen una violación de las normas internacionales de conflicto.
Por su parte, Hezbolá reivindicó la autoría de más de 20 ataques contra tropas israelíes desplegadas en el sur, en una escalada que las partes describen como incumplimiento del alto el fuego vigente desde el 17 de abril de 2026.
Estos hechos se producen en un contexto de tensiones sostenidas entre Israel y Hezbolá desde meses atrás, con episodios de ataques y represalias que han dejado víctimas civiles y desplazamientos en comunidades fronterizas.

