Israel liberó y deportó el 10 de mayo a dos activistas vinculados a la Flotilla Global Sumud: el español de origen palestino Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila, quienes estaban detenidos tras la interceptación de la flotilla en aguas internacionales cerca de la isla de Creta.
Organizaciones y medios que cubrieron el caso indican que la operación contra la flotilla ocurrió a fines de abril y que decenas de activistas fueron retenidos; fuentes señalan que la detención de Abukeshek y Ávila se extendió aproximadamente diez días antes de su deportación. Los representes legales de los activistas habían exigido su liberación y denunciaron que el proceso se realizó sin cargos públicos claros.
Tras su llegada a España, Abukeshek afirmó ante medios que fue víctima de “torturas, violencia e insultos” durante su detención y anunció que regresaría a Turquía para reunirse con otros integrantes de la misión humanitaria. Por su parte, organizaciones internacionales confirmaron la salida de ambos activistas del territorio israelí.
La Flotilla Global Sumud emprendió la travesía para intentar romper el bloqueo a Gaza y llevar ayuda humanitaria; la campaña contó con decenas de embarcaciones y la participación de activistas internacionales. Las autoridades israelíes sostuvieron que la interceptación respondió al mantenimiento del bloqueo y a cuestiones de seguridad.
El caso seguirá en foco internacional: quedan pendientes las investigaciones sobre las denuncias de malos tratos y el estado procesal de otros activistas que fueron trasladados a distintos puertos o deportados a terceros países tras la operación.

