Dos activistas identificados como Saif Abukeshek y Thiago Ávila fueron deportados de Israel el 10 de mayo de 2026, después de haber sido detenidos a finales de abril durante la interceptación de una flotilla humanitaria que intentaba dirigirse hacia la Franja de Gaza.
Los detenidos fueron separados del resto de participantes y trasladados a instalaciones en Israel, donde permanecieron en retención por más de una semana mientras se realizaban audiencias judiciales que prorrogaban su situación procesal. En los días previos a su salida del país, se documentaron alegatos de malos tratos y protestas por la prolongación de la detención sin cargos formales.
La interceptación ocurrió a fines de abril cuando fuerzas navales intervinieron una columna de embarcaciones en aguas internacionales cerca de la isla de Creta. Decenas de participantes fueron trasladados a puertos griegos, mientras que los dos activistas antes mencionados fueron trasladados a Israel y quedaron bajo custodia.
Tras las audiencias que prolongaron su detención, las autoridades migratorias israelíes resolvieron deportar a ambos activistas; el proceso de expulsión se completó el 10 de mayo de 2026. Uno de los activistas regresó a España y el otro partió hacia el país que las autoridades determinaron como destino de la deportación.
El episodio reaviva la tensión sobre las operaciones en el Mediterráneo relacionadas con el bloqueo a Gaza y la actuación de las fuerzas que interceptan embarcaciones de ayuda. Organizaciones involucradas con la flotilla han anunciado que continuarán organizando misiones y han pedido atención internacional sobre las condiciones y el trato a los detenidos.
La deportación se produce en el contexto de una respuesta más amplia a intentos de romper el bloqueo naval y de disputas legales sobre la detención de activistas en aguas internacionales; se espera que en los próximos días haya pronunciamientos de organismos y autoridades relacionadas con el caso.

