El ejército israelí intensificó el 5 de mayo de 2026 sus ataques aéreos y de artillería en amplias zonas del sur del Líbano, mientras se emitieron nuevas órdenes de desplazamiento forzoso para la población civil.
En la jornada se registraron víctimas: se reportaron al menos 17 personas muertas y 35 heridas; otros conteos provisionales del mismo día señalaron cifras menores, lo que refleja la incertidumbre y variación en los balances en medio del conflicto.
El aumento de las operaciones ha provocado desplazamientos y daños en infraestructura civil, incluidos bombardeos en localidades fronterizas y en áreas residenciales. También se han reportado incidentes en los suburbios del sur de Beirut y en el valle de la Bekaa.
Desde el 2 de marzo de 2026, las cifras acumuladas de víctimas en Líbano por los combates superan los miles, con reportes que en algunos recuentos alcanzan cerca de 2,700 fallecidos y varios miles de heridos.
La situación continúa siendo dinámica; las autoridades locales y fuerzas armadas mantienen operaciones en la región y es probable que los balances se actualicen en las próximas horas.

