El ministerio de Salud de Líbano informó que hubo víctimas por ataques aéreos y bombardeos en diversas zonas del sur del país en las últimas 24 horas. Las cifras preliminares reportadas por autoridades sanitarias y agencias estatales varían: algunos reportes oficiales señalan al menos ocho muertos, mientras otras cuentas elevan el número hasta 19, 22 o 29 fallecidos; entre las víctimas se mencionan mujeres y niños.
Las agresiones se registraron a pesar de la prórroga por 45 días del alto el fuego entre Líbano e Israel, acuerdo que buscaba frenar las hostilidades. Naciones Unidas ha instado a que el acuerdo sea respetado y ha expresado preocupación por la continuidad de los ataques y el impacto humanitario en la población civil.
Por su parte, grupos armados en la zona informaron de ataques con proyectiles y drones contra posiciones israelíes, y en comunicados se anunciaron acciones sobre equipos militares en la frontera. Las partes involucradas ofrecen versiones diferentes sobre los objetivos y el número de víctimas, una situación habitual en contextos de conflicto donde las cifras pueden cambiar rápidamente.
La violencia ha agravado la crisis humanitaria en el sur de Líbano, con desplazamientos masivos y daños a infraestructuras civiles y sanitarias. Las autoridades sanitarias libanesas han ido actualizando datos de fallecidos y heridos desde el inicio de las hostilidades el pasado marzo, mientras organizaciones internacionales piden corredores humanitarios y acceso para asistencia.
Esta nota se mantiene en desarrollo: las cifras y la información sobre las localidades afectadas podrían actualizarse conforme las autoridades publiquen nuevos comunicados y los equipos de emergencia completen las labores de búsqueda y rescate.

